Una forma de brain storming multipropósito, pero proveniente de una mente que no logrará un alerta meteorológico ni en sus días más ventoleros.
jueves, enero 24, 2008
viernes, enero 04, 2008
Inexistente
A veces me da por intentar ser inexistente. Me fijo de dejar las puertas exactamente en la mismísima posición en la que estaban antes de que yo las abra del todo para pasar por ellas. Me fijo de no hacer ruido. Intentar dejar el mundo exactamente en el mismo estado que tendría sin mi pasaje por él.
El objetivo máximo es diametralmente opuesto, con el agregado de que las mellas que uno deje sean positivas. Pero por algunos momentos, me gusta el juego de la inexistencia.
El objetivo máximo es diametralmente opuesto, con el agregado de que las mellas que uno deje sean positivas. Pero por algunos momentos, me gusta el juego de la inexistencia.
viernes, diciembre 28, 2007
Ajillo
Al final me amburguesé. Decidí que, siendo un exitosísismo programador de la Internel, podía darme el lujo de contratar a una señora que me limpie los inabarcables 25 metros cuadrados de mi monoambiente.
Flora (así se llama) le pone muy buena onda. No se queda en el mínimo esfuerzo, sino que ordena además de limpiar.
La cuarta vez que vino, se pasó de la raya. No puedo culparla.
Yo había hecho una salsa de ajo, receta milenaria de mi familia paterna, a la que "saben" llamar Ajillo:
Resulta que estaba un poquito fuerte de más, y yo lo venía comiendo muy de a poco. Su hedor monopolizó los interiores de la heladera. Pude comprobar empíricamente aquella propiedad de expansión de los gases que me enseñaron en el CBC. Luego de abrir la heladera, durante un rato el depto olería a coloectivo lleno, vespertino, del conurbano.
Ayer llegué y el ajillo había desaparecido.
Preguntéle si ella había depuesto el mismo, y me dijo que sí, porque "la comida estaba mala. Olía muy mal". Al recordarlo, puso cara de asco. Casi de dolor de narinas.
Le comenté que era una salsa de ajo y que no era grave su decisión, pero le pedí que tuviera en cuenta que quizás yo haga alguna comida "rara".
Ahora pienso que se quedó con una imagen muy perversa de mí. Creo que me tiene como un Hannibal Lecter que guarda cachos de cadáver en la heladera.
Igual, vampiro está descartado.
Flora (así se llama) le pone muy buena onda. No se queda en el mínimo esfuerzo, sino que ordena además de limpiar.
La cuarta vez que vino, se pasó de la raya. No puedo culparla.
Yo había hecho una salsa de ajo, receta milenaria de mi familia paterna, a la que "saben" llamar Ajillo:
- Agua, aceite y vinagre en cantidades iguales
- Todo el ajo que te animes a ponerle
- Pan (y darle a la licuadora) hasta que quede de la consistencia deseada
Resulta que estaba un poquito fuerte de más, y yo lo venía comiendo muy de a poco. Su hedor monopolizó los interiores de la heladera. Pude comprobar empíricamente aquella propiedad de expansión de los gases que me enseñaron en el CBC. Luego de abrir la heladera, durante un rato el depto olería a coloectivo lleno, vespertino, del conurbano.
Ayer llegué y el ajillo había desaparecido.
Preguntéle si ella había depuesto el mismo, y me dijo que sí, porque "la comida estaba mala. Olía muy mal". Al recordarlo, puso cara de asco. Casi de dolor de narinas.
Le comenté que era una salsa de ajo y que no era grave su decisión, pero le pedí que tuviera en cuenta que quizás yo haga alguna comida "rara".
Ahora pienso que se quedó con una imagen muy perversa de mí. Creo que me tiene como un Hannibal Lecter que guarda cachos de cadáver en la heladera.
Igual, vampiro está descartado.
viernes, diciembre 07, 2007
Metabaile
"Si hay algo que las odio...", son esas canciones cuya letra explica el modo de danzarlas.
martes, diciembre 04, 2007
Andy Bell
Hoy me fui de musculosa al laburo. Incluso sin mencionar las chancletas y el pantalón fresco, era como un poquito demasiado. Me dijeron que parecía salido de una tapa de disco de los Erasure.
Yo, para beneplácito de la muchedumbre circundante canté un "Uuuillllll bi tugeder eiguen!".
Yo, para beneplácito de la muchedumbre circundante canté un "Uuuillllll bi tugeder eiguen!".
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