jueves, enero 29, 2004

La zozobra de laburo me tiene ocioso en la actualización de esta garuba mental. ¿Hasta cuándo podrá el universo soportar esta situación?

Por suerte me pianté un finde a la playita. ¿Por qué es tan somnífera la música de la ruta 2? Entre arrullo y arrullo viene el jetonazo de voz locutora a decirte "no sea gil, si está cansado clávese un sueñito en alguna fonda pocilgosa" y diplomáticas frases del estilo.

jueves, enero 22, 2004

Por el bien de la humanidad, espero que el siguiente enlace deje de existir en breve.

¡Compre este maravilloso producto! ¡Llame ya! ¡Su vida cambiará para siempre!

¡La única, la inigualable lapicera que recibe llamadas de celulares!

¡Y si la lapicera está en mute, tenemos el cortauñas que mastica frenético para avisar que la lapicera quiere hablarnos! (siempre que esté guardado en el mismo bolsillo que la lapicera)
¡Ideal para cuando se hace la manicura en el cine! (si no estuviera en el cine, no tendría el celular apagado, ¿verdad?)

lunes, diciembre 22, 2003

No hay nada más out que haber puesto mi nombre en lugar de un seudónimo cool.
¡Qué placer tan grande es que el autor del prólogo se acerque peligrosamente en nuestra admiración al autor del libro!

viernes, diciembre 12, 2003

¡Doh! Estaba en los Ángeles. Por eso la siesta de diferencia. Me fui a mis Buenos Aires, querido. ¿Funcará el achetemele acá? A ver. Soy un negrito.
Hmmmm... se ve que tardo mucho en pensar lo que escribo. Se me recolgó esta porquería. ¡Bacú osten, bacú osten, gud fela!
¿Qué carajo de hora pone esta porquería en la "fecha de publicación"? Me retrasa más o menos una siesta de sábado después del asado y con mucho que estudiar. Más o menos una noche de Neustadt con yapa. Unos 75 grados de sol (y algunos menos a la sombra).